Mi profesión es ser libre.
Mi profesión es ser libre.
El hombre reina y la mujer gobierna.
No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo.
La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.
Compra lo necesario, no lo conveniente.
Las sentencias cortas se derivan de una gran experiencia.
La vida no es sino una continua sucesión de oportunidades para sobrevivir.
Allí donde Dios erige una iglesia, / el demonio siempre levanta una capilla; / y si vas a ver, encontrarás / que en la segunda hay más fieles.
Entra en ti sin llamar.
¡Qué cosa tan extraña es la felicidad! Nadie sabe por dónde ni cómo ni cuándo llega, y llega por caminos invisibles, a veces cuando ya no se le aguarda.