Nada envalentona tanto al pecador como el perdón.
Nada envalentona tanto al pecador como el perdón.
Si quieres ser feliz, como me dices, no analices, muchacho, no analices.
Todo lo que se come sin necesidad se roba al estómago de los pobres.
Por nuestra ignorancia no sabemos las cosas necesarias; por el error las sabemos mal.
Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
Que es amor dulce materiapara no sentir las horasque por los amantes vuelan.
La amistad es el amor, pero sin sus alas.
Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas ¿Qué valdría la vida?
Pensar contra la corriente del tiempo es heroico; decirlo, una locura.
Eso de que el dinero no da la felicidad son voces que hacen correr los ricos para que no los envidien demasiado los pobres.