Si la gente nos oyera los pensamientos, pocos escaparíamos de estar encerrados por locos.
Si la gente nos oyera los pensamientos, pocos escaparíamos de estar encerrados por locos.
El amor es el único deporte que no se interrumpe por falta de luz.
No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego.
Querer las mismas cosas y no querer las mismas cosas, esa, en el fondo, es la verdadera amistad.
Mejor no hacer nada que hacer cualquier cosa.
La muerte es el remedio de todos los males; pero no debemos echar mano de éste hasta última hora.
Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.
Es locura manifiesta vivir precariamente para poder morir rico.
Sé virtuoso y te tendrán por excéntrico.
Existe, en verdad, un magnetismo, o más bien una electricidad del amor, que se comunica por el solo contacto de las yemas de los dedos.