No siento el menor deseo de jugar en un mundo en el que todos hacen trampa.
No siento el menor deseo de jugar en un mundo en el que todos hacen trampa.
No sabemos ni un cienmillonésimo de nada.
La vida es la constante sorpresa de saber que existo.
Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio.
Los que en realidad aman la vida son aquellos que están envejeciendo.
Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad.
La vida interior necesita una casa confortable y una buena cocina.
Lo que es digno de hacerse, es digno de que se haga bien.
Las verdades que revela la inteligencia permanecen estériles. Sólo el corazón es capaz de fecundar los sueños.
La música es un arte que está fuera de los límites de la razón, lo mismo puede decirse que está por debajo como que se encuentra por encima de ella.