Cada cosa que existe es una virgen que ha de ser amada para hacerse fecunda.
Cada cosa que existe es una virgen que ha de ser amada para hacerse fecunda.
La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana.
En los mejores días del arte no existían los críticos del arte.
El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.
El mayor número de los males que sufre el hombre proviene del hombre mismo.
La verdad existe. Sólo se inventa la mentira.
Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla.
Cuando el amor desenfrenado entra en el corazón, va royendo todos los demás sentimientos; vive a expensas del honor, de la fe y de la palabra dada.