Demasiado libertinaje en la juventud seca el corazón, y demasiada continencia atasca el espíritu.
Demasiado libertinaje en la juventud seca el corazón, y demasiada continencia atasca el espíritu.
En las religiones es preciso ser sinceros; verdaderos paganos, verdaderos judíos, verdaderos cristianos.
Cuidamos más que se hable de nosotros que de como se hable.
He preferido estudiar los libros que a los hombres.
No obliga tanto la dádiva cuanto el modo de hacerla.
Nunca releo mis libros, porque me da miedo.
No existe nada más interesante que la conversación de dos amantes que permanecen callados.
Si nuestros amigos nos hacen favores, pensamos que nos los deben a título de amigos, pero no pensamos que no nos deben su amistad.
Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.
Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.