Frases célebres

Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción.

¿Por qué he de preocuparme? No es asunto mío pensar en mi. Asunto mio es pensar en Dios. Es cosa de Dios pensar en mi.

Estoy satisfecho con el misterio de la eternidad de la vida y con el conocimiento, el sentido, de la maravillosa estructura de la existencia. Con el humilde intento de comprender aunque más no sea una porción diminuta de la Razón que se manifiesta en la naturaleza.

El mal, en cualquier forma que tome dentro de lo humano, no tiene significación alguna para una alma fuerte, aplomada y segura de sí misma.

Así es el hombre, ese gran y verdadero anfibio cuya naturaleza puede vivir en mundos heterogéneos y separados.