Frases célebres

La magnitud de las cantidades de dinero parece variar en modo notable según hayan de ser pagadas o cobradas.

La vida es un tránsito; el mundo es una sala de espectáculos; el hombre entra en ella, mira y sale.

Cual la generación de las hojas, así la de los hombres. Esparce el viento las hojas por el suelo, y la selva, reverdeciendo, produce otras al llegar la primavera: de igual suerte, una generación humana nace y otra perece.

Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.

La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes.

Creo que las mujeres sostienen el mundo en vilo, para que no se desbarate mientras los hombres tratan de empujar la historia. Al final, uno se pregunta cuál de las dos cosas será la menos sensata.