Dios nos ha dado la lengua para que podamos decir cosas amables a nuestros amigos y duras verdades a nuestros enemigos.
Dios nos ha dado la lengua para que podamos decir cosas amables a nuestros amigos y duras verdades a nuestros enemigos.
Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro.
Nadie puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo.
El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
El hombre es un lobo para el hombre.
Lloramos al nacer porque venimos a este inmenso escenario de dementes.
El que elige mal para sí, elige mal para el prójimo.
Los críticos ven la música y oyen la pintura.
El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene.
Hay mucha gente que cuando ha de hacer algo, hace algo; aunque no sea exactamente lo que ha de hacer.